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Jabonero, expertos en movimientos de tierras

Jabonero Construcciones, especializados en movimientos de tierras, es decir, hacer caminos, túneles, obras hidráulicas, edificios, etc.

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 La maquinaria que se emplea realiza las funciones de soltar y remover la tierra, así como levantar y llevar la tierra a los vehículos preparados para el transporte.

La gran ventaja es que son capaces de distribuir toda la tierra controlando el espesor y de compactarla. A continuación vamos a explicar brevemente cada una de ellas:

  • La pala excavadora que puede subdividirse en dos tipos: orugas y aquellas que van sobre neumáticos o llantas.
  • La topadora cuya labor es remover y empujar a tierra gracias a su cuchilla frontal. Se trata de máquinas muy eficientes pero solamente diseñadas para realizar desplazamientos de unos 100 metros en dirección horizontal. Suelen estar compuestas por dientes de acero en la parte de abajo para poder hincarlos en aquellos terrenos más duros.
  • La pala cargadora frontal es usada para remover la tierra que se encuentra suelta y llevarla hasta los vehículos que las transportarán posteriormente. Normalmente suelen estar articuladas para posibilitar maniobras en un espacio más pequeño.
  • La mototraílla cortan capas iguales en terrenos de textura suave y van empujando el material hacia el recipiente que se cierra cuando se ha llenado completamente para llevarlo al lugar donde debe ser depositado.
  • Motoniveladora se usa para mezclar terrenos cuando vienen de canteras distintas para conseguir una textura uniforme.

Crece el sector de la construcción en España gracias a las exportaciones

Desde que la crisis económica recaló con fuerza en toda Europa, todos los sectores que dan cuerpo a la economía de una nación han debido afrontar los embates de este duro fenómeno y el mercado de la construcción en España no es ajeno a esto. En efecto, desde 2007, la construcción de viviendas experimentó una caída de un 95%, lo cual se vio acompañado de una merma del 75%, en el consumo de cemento y la disminución de un 85% en la contratación de obra pública.
Es de público conocimiento que la construcción constituye una actividad que da cuenta de la situación de la economía y, sobre todo, de lo referente a la demanda interna. De este modo, si las personas perciben mayores ingresos, estarán en condiciones de comprar más casas, departamentos y demandar más centros comerciales, reflejando no sólo un progreso en infraestructura sino también en el desarrollo de cualquier país. Pero cuando la situación es radicalmente contraria, los resultados pueden tener un efecto negativo sin precedentes, tal como puede observarse en estos momentos. De hecho, hoy en día el ‘ladrillo’ español permanece en una especie de círculo vicioso que pareciera no tener fin, pues ante la falta de financiación, la compra y venta de viviendas es mínima. Lo cierto es que sin financiación no se construye y, por consiguiente, se genera una combinación explosiva que produce fuertes caídas de todos los indicadores.
La parálisis del sector inmobiliario español queda reflejada en cifras desoladoras. Por dar un ejemplo,  durante el primer mes de 2013, solamente fueron terminadas unas 5.000 viviendas en toda España, cuando hace apenas cinco años el promedio mensual era de unas diez veces más.
Situación actual de las exportaciones
Sin embargo, a pesar que la actividad en el país sigue en descenso, el mercado de la construcción ha logrado recuperar de a poco el nivel de exportaciones que poseía en los momentos previos a la crisis, experimentando un crecimiento de aproximadamente un 9,4% en los últimos tres años. De acuerdo al informe elaborado por Construmat, denominado “El potencial exportador de la construcción española”, que fue presentado a fines de mayo de 2013 en el Salón Internacional de la Construcción de Fira de Barcelona, los países emergentes son vistos como una importante opción para la creación de hasta 12.500 puestos de trabajo en  las constructoras españolas.
Según dicho estudio, durante 2012 el mercado de la construcción realizó exportaciones por 16.581 millones de euros, un 19% más que los valores obtenidos en 2006, representando el 7,5% del total de ventas al extranjero registradas en España. Esta situación propició la creación de 212.500 puestos de trabajo, cifra que significa el 1,2% del total del empleo en el país.
Si bien las exportaciones tienen como principal destino a los países de la Unión Europea, que representan un 54% del total, la recesión económica en la que está sumida la Zona Euro ha llevado a las empresas españolas del sector de la construcción a abrirse a nuevos mercados, en especial Brasil y Rusia. Los productos que más se exportan a los países emergentes son sanitarios, griferías y tuberías, y en menor medida revestimientos ligeros y pavimentos.

Imagen:

elmundo.es

Tipos de ladrillos según su aplicación

Existen diversos tipos de ladrillos, que se clasifican en base a su fortaleza o su resistencia a altas temperaturas, los cuales son fabricados para cumplir diferentes funciones. De modo que de acuerdo al tipo de construcción que se pretenda realizar, para obtener óptimos resultados deberá elegirse el tipo de ladrillo más adecuado.
Clasificación de los ladrillos según su tipo
El ladrillo que comúnmente más se suele usar es el macizo tipo M, que no posee orificios y cuyo tamaño puede variar de un país a otro. Al ser fabricados con una técnica de prensado, tiene un buen acabado y dimensiones exactas.
También están los ladrillos macizos con cazoleta o rebaje, que sirven para rellenar con mortero y son muy útiles para construir tabiques con o sin juntas.
Por otro lado, encontramos el ladrillo macizo perforado o liviano que, como su nombre lo indica, tiene pequeñas perforaciones en una de sus caras. Por su resistencia y estanqueidad, se los suele emplear para la construcción de fachadas o muros.
El ladrillo aplantillado o moldeado, cuya fabricación se realiza en base a un molde arqueado, se caracteriza por la curvatura que presenta en su perfil. En general, se lo usa en arcos o bóvedas, con su cara menor colocada a la vista.
El ladrillo hueco (tipo H) es especialmente destinado para la construcción de tabiques que no requeritan soportar mucha carga o de muros dobles, que llevan en el medio material aislante. Este tipo de ladrillos posee perforaciones simples o dobles en el canto, reduciéndose de ese modo su peso y la cantidad de material usado.
Para hornos, calderas y chimeneas se emplea especialmente el ladrillo refractario, ya que está diseñado para poder soportar temperaturas muy elevadas.  Si bien está hecho con los mismos materiales que un ladrillo común, las proporciones de los mismos son distintas, utilizando en mayor medida alúmina y/o sílice.
El ladrillo conocido como “cara vista” (tipo V), debido a su excelente acabado y gran resistencia al agua, es usado para fachadas y zonas en las que el tabique queda al descubierto. Su fabricación es realizada con arcillas especiales a máquina,  y se lo cocina a alta temperatura con el propósito de eliminar casi cualquier porosidad. Eso hace que sean más densos y resistentes a la compresión. A causa de su baja absorción de agua, su colocación debe realizarse con un  mortero especial. Este tipo de ladrillos también es conocido como clinker o gresificado y los hay con diferentes terminaciones, tales como rústico, gres o esmaltado.
Los tradicionales ladrillos de adobe de tierra, hechos con barro crudo, que se usan desde tiempos remotos, hoy en día se los suelen utilizar en bioconstrucción o casas rústicas. Se caracterizan por su gran capacidad de aislación térmica.
Por último, mencionaremos al ladrillo cocido de tierra o arcilla, fabricado artesanalmente. Carece de perforaciones y sus caras son rústicas.
Otras clasificaciones
Los ladrillos también pueden ser clasificados de acuerdo a su capacidad de resistencia a condiciones extremas. Así, por ejemplo, están los MW, que soportan condiciones climáticas como heladas o escarcha; los SW, ideales para soportar condiciones climáticas adversas extremas; y los ladrillos NW, utilizados solamente  para interiores ya que no resisten cambios del clima bruscos.

 

Los mejores aislantes para proteger nuestra vivienda

Estamos surcando mares donde el ladrillo español busca nuevas alternativas a la lenta y leve recuperación del sector dentro de sus propias fronteras, mediante la exportación de ladrillos o la venta de inmuebles a extranjeros como segunda residencia. Sin embargo, y pese a esta situación contextual, muchos de los que están planificando o construyendo su casa piensan qué tipo de aislantes pueden utilizar para proteger su vivienda del frío, el calor o el ruido.

En muchas casas las altas temperaturas estivales generan un verdadero horno de paredes de hormigón o madera, donde la vida de la familia se torna por momentos agobiante. En el otro extremo se encuentran las casas construidas en zonas donde los días de calor son escasos, y más bien, la estructura de la vivienda soporta humedad y frío durante la mayor parte del año. Los medios eléctricos para combatir el calor son costosos, por lo que una alternativa para tenerlos conectados el menor tiempo posible, es dotar a nuestra vivienda de un buen sistema térmico de aislamiento del calor.

En este sentido existen en el mercado una gran variedad de productos aislantes en función de la parte de la casa que queramos proteger de los cambios climáticos que se manifiestan con las distintas estaciones.

Una de las claves antes de decidir qué material se va a usar para el aislamiento de una de las paredes de nuestra vivienda, es tener en cuenta la temperatura que predomina en la zona. Tampoco se pueden descuidar datos como el tamaño de la casa, los humificadores y radiadores con los que cuenta.

En una segunda instancia, y una vez conocidos todos estos datos, debemos elegir el aislante que consideremos más conveniente, aunque los más recomendables para las paredes son: la lona plástica, el hormigón, los ladrillos huecos, el estuco sintético y el aislamiento de vertido.

En las zonas geográficas donde las lluvias son abundantes, la lona plástica es muy recomendable; ésta se coloca durante la construcción de la vivienda y tiene la finalidad de aislar los muros de las humedades que puedan ocasionarse.

Para las zonas en las que predominan las bajas temperaturas, el hormigón se presenta como el aislante más recomendado. La acción del hormigón en pos de mantener la calidez en la vivienda es la de concentrar el calor para luego liberarlo en el interior de los ambientes.

El sistema más moderno de aislamiento contra el frío es el poco conocido estuco sintético, consistente en una pared integrada por diferentes capas, y cuya función principal es disminuir las filtraciones de aire dentro del hogar.

Si lo que buscamos son instalaciones simples contra el frío, una opción muy conveniente es el aislamiento de vertido. Se trata de un líquido que se instala entre los líquidos de las vigas.

Uno de los aislantes más utilizados en las viviendas, y que cuenta con la ventaja de ser eficiente, tanto contra el frío como contra el calor, son los clásicos ladrillos huecos. Su fisonomía caracterizada por ese sistema de vacios en el interior de los bloques, hace que el calor y el frío tengan más dificultades para penetrar en la vivienda.

Cabe destacar que los aislantes que resultan efectivos contra el frío, también lo son contra los ruidos, que generalmente resultan molestos para la mayoría de las personas, sobre todo cuando se trata de casas adosadas o bloques de departamentos donde una vivienda se separa de la contigua por una delgada pared.

Fuente foto 1: (arqhys.com)

Fuente foto 2: (ratsa.com)

Apostar por revocos sencillos y de calidad

Para algunos expertos inmobiliarios vender los activos construidos de las costas españolas en el extranjero, ayudaría a resolver grandes problemas como el exceso de endeudamiento público y privado, y la crisis del sector de la construcción. Sin embargo, y sin restarle importancia a estas conclusiones,  las empresas y particulares que siguen construyendo en el país deben continuar aplicando las técnicas más convenientes para resolver múltiples aspectos de su labor cotidiana.

 

Uno de estos aspectos –entre muchos otros- son las diferentes formas de revocar una pared. La forma más adecuada de revocar una pared, siempre dependerá del tipo de construcción, las características del muro, y el tipo de pintura que se le aplicará.

Para los propietarios que buscan originalidad en las paredes de su casa, los revocos con textura o pulidos son una muy buena idea si se quiere conseguir esta finalidad.

La ventaja de estos revocos es que no implicarán demasiado trabajo si se lo compara con el simple pintado. Los productos que debemos utilizar se venden ya mezclados, y las herramientas que necesitaremos para llevar a cabo el trabajo serán de las más sencillas.

Cuando llegue la hora de los revocos, debemos tener en cuenta unas máximas fundamentales que siempre es conveniente recordar y cumplir:

*La aplicación de revocos son apropiados cuando se concretan sobre superficies planas, independientemente de la naturaleza de las mismas: cal, cemento, yeso, placas de cartón de yeso o tableros.

*La preparación de las paredes antes de emprender un revoco implica la cuidadosa retirada de papeles viejos que pudieran haber quedado en las mismas, restos de pinturas y de colas, o partículas sueltas. Es importante no creer que esta labor no tiene importancia, puesto que puede marcar la diferencia entre un revoco de calidad y uno deficiente.

*Es necesario utilizar una imprimación acrílica de fachadas al agua; se la debe extender con una brocha o rodillo. Resulta significativo saber que este tratamiento mejora la aglomeración de los fondos arenosos, y a su vez, la adherencia del revoco, detalles fundamentales para la calidad del trabajo.

*En relación con el punto anterior, hay que aportar que el yeso, las placas de yeso y los tableros se tratan con imprimación acrílica de fachadas, siempre con la vista puesta en mejorar su adherencia.

Considerando estos consejos y recomendaciones de obligado cumplimiento, si queremos conseguir revocos duraderos, pasaremos a desarrollar las dos posibilidades principales a las que podemos apelar para hacerlo:

-Revoco rayado: el material a utilizar consiste en una pasta rayable sintética que tiene a la arena natural como componente principal. Una vez que la pared está preparada e imprimada, tenemos que aplicar la masa con la llana; la masa debe ser de un espesor determinado por el tamaño del grano. Así, cuando la masa todavía esté húmeda, debemos moldear la superficie con la llana de madera o de plástico, y dejar que los granos de arena marquen tramas en la masa. En esta instancia podemos idear y diagramar los dibujos que queramos, como líneas, círculos, cuadros etc. Todo el trabajo de revoco rayado debe apuntar a lograr que la pared tenga un revoco homogéneo.

-Revoco rugoso o picado: a diferencia del anterior, este revoco se basa en una pasta sintética al agua, sin arena, y que se aplica con llana, rodillo o pistola. El revoco rugoso se caracteriza por contener más agua que el de la pasta rayable, y se extiende en una capa más delgada. Este tipo de revoco exige que cuando la masa todavía está húmeda haya que darle textura mediante la utilización de llanas, paletas, cepillos, rodillos de goma o de esponja gorda.

Otros consejos de mucha utilidad son:

-Que todo revoco debe agitarse muy bien antes de usarse

-Que si el mismo es demasiado consistente conviene suavizarlo con un poco de agua agregada a la mezcla.

-Que los envoltorios de los productos que hemos usado deben quedar bien cerrados al final de la jornada para que éstos no se endurezcan.

Fuente foto 1: (beissier.es)

Fuente foto 2: (parana.olx.com.ar)

Recaudos para construir un muro de ladrillos

Al momento de pensar en construir un muro o, porqué no, una casa, lo más sencillo y económico es hacerlo con ladrillos. Este tipo de construcción presenta diversas ventajas que valen la pena tener en cuenta.
Una de las principales ventajas de construir una pared de ladrillos es que se trata de una opción económica. Claro que, de acuerdo al presupuesto con el que contemos, podremos incluir además revoques o revestimiento invisible para que quede una fachada de ladrillos a la vista.
Al mismo tiempo, este tipo de construcción es bastante simple. No hay mucho secreto en ello más que colocar una poco de mezcla entre cada capa de ladrillos. De todos modos, es necesario tomar algunos recaudos, pues todo no puede ser hecho a simple vista.
Consejos para construir una pared de ladrillos
Una de las principales cuestiones que deben ser contempladas al construir una pared de ladrillos reside en el modo de colocación de los mismos. En tal sentido, los ladrillos deben ser ubicados de manera alternada, por lo que hay que cuidar de no apilarlos uno encima del otro de modo que queden todos en una misma línea, pues de lo contrario la construcción carecerá de estabilidad por completo. Esto puede parecer algo más que evidente ya que lo solemos ver en todas las construcciones. Pero hay quienes optan por hacerlo a su manera, sin saber que se trata de un gran error. De modo que al colocar los ladrillos de forma alternada, es decir, un ladrillo sobre otros dos ladrillos, conseguiremos que la pared sea más consistente y estable.
Otro aspecto que no debemos dejar pasar por alto, por más que para algunos resulte obvio, es la necesidad de colocar una capa de mortero entre la primera hilera de ladrillos y el suelo, porque esto actuará como base y sostendrá toda la estructura.
Además, antes de empezar a construir una pared, resulta indispensable contar con la cantidad de ladrillos que necesitamos. Y ahí es donde comúnmente suele surgir la duda de cómo debemos calcular los ladrillos para una pared, para no comprar de más o de menos. Para ello, sólo basta con saber que cada un metro cuadrado de pared se precisan aproximadamente unos 130 ladrillos. De modo que debemos calcular cuál será la superficie total de la pared que deseamos construir, multiplicando la base por la altura, y sacar el proporcional de la cantidad de ladrillos que vamos a usar mediante una regla de tres simple. Por las dudas, siempre se recomienda comprar un poco de más.
Para pegar los ladrillos se recomienda hacerlo usando el sistema húmedo, que consiste básicamente en formar argamasa con agua y cemento, mojando los ladrillos y aplicando la pasta húmeda entre ellos para una mejor fijación de los mismos.
Como podemos ver, construir una pared de ladrillos no es nada del otro mundo. Por lo que si preferimos hacerlo nosotros mismos para no tener que gastar dinero contratando los servicios de personal calificado, con estos consejos ya estamos preparados para hacerlo.

 Imagen:

arquigrafico.com

Curiosas y sencillas formas de colocar una moqueta

A pesar de que los datos del ladrillo en España no son alentadores, por lo menos desde el punto de vista de los inmuebles sin vender (688.00 viviendas de obra nueva y 200.000 activos adjudicados a los bancos), los tenues signos de recuperación exigen que las técnicas en el trabajo de construcción se sigan aplicando de una forma profesional.

Dentro de estas técnicas inherentes al trabajo de la construcción, y directamente relacionadas con una etapa determinada del mismo, está la instalación de la moqueta, que también puede hacerse con cinta adhesiva.

Sin duda alguna, la colocación de la moqueta no forma parte de la construcción estructural de una vivienda o edificio de oficinas, pero sí de los trabajos de culminación interna de un inmueble cuando éste ya fue levantado. También hay que decir que la moqueta no es un elemento obligatorio de una construcción, como lo son las paredes, techos, suelos, puertas, instalaciones eléctricas etc, pero en muchos inmuebles su aplicación está pensada desde los mismos planos arquitectónicos de esa construcción.

Es por lo dicho, que conocer las pautas fundamentales para colocar convenientemente una moqueta puede ser de utilidad, tanto para principiantes como para constructores con experiencia.

En primera instancia hay que decir que al momento de instalar una moqueta es fundamental conocer la naturaleza de la superficie sobre la que se va a colocar. Hay importantes diferencias entre hacerlo sobre madera, PVC o solado, puesto a que el adhesivo que se debe utilizar cambiará.

Existen varias posibilidades de instalar una moqueta, y quizá la más fácil sea utilizar una banda adhesiva de doble cara en cada uno de los bordes y en las juntas, con el fin de que el material no se mueva. Este método resulta ser muy conveniente para superficies muy pequeñas y suelos de PVC.

Si preferimos optar por otra posibilidad podemos emplear un adhesivo para suelos, pero sin disolventes. En este caso tendremos que tener en cuenta que pueden resultar dañinos para la salud.

Si el suelo fuese de madera tendremos que aislar previamente la superficie y prepararla.

Asimismo podemos utilizar cola fluida; la podremos retirar fácilmente con agua y productos de limpieza.

Es importante saber que el reverso de la moqueta influirá en el tipo de adhesivo. Si el reverso es liso, todas las cintas adhesivas disponibles en el mercado serán válidas para lograr la adhesión. Cuando tenemos que trabajar con moquetas de reverso textil, éstas requieren una fuerza de unión de mayor fortaleza.

Para lograr el gratificante objetivo de colocar la moqueta que tanto deseamos en alguna habitación de nuestra casa o en nuestro despacho, necesitaremos una rasqueta dentada, una paleta, algún elemento de corte como cúter o cuchilla, plantillas de acero para calibrar exactamente el corte, artículos y productos de limpieza, y naturalmente, el adhesivo.

Las recomendaciones más importantes cuando vamos a emprender el trabajo de colocar la moqueta son:

-preparar adecuadamente el suelo

-si vamos a colocar la moqueta sobre un suelo de baldosas, debemos limpiar la superficie con bencina.

-en caso de que lo instalemos sobre suelo de madera es conveniente aislarlos previamente, quizá con un fieltro de yute, sobre el que colocaremos un tablero de 10 mm de grosor destinado a compensar las desigualdades.

-Otra opción es aplicar un solado con una rasqueta, y posteriormente igualarlo a fin de conseguir la homogeneidad de la superficie.

Fuente foto 1: (andresvalero.es)

Fuente foto 2: (moquetasonline.com)

El ahorro y el tiempo en la construcción

Teniendo en cuenta que tanto el diseño como la construcción de una vivienda es un trabajo artístico, no sólo hacen falta conocimientos sobre arquitectura, diseño de edificaciones y planes de plantas para dividir interiores, sino también pasión por estas labores.

Actualmente muchos profesionales y compañías constructoras y diseñadoras de casas ofrecen planes arquitectónicos cerrados y definidos para que los interesados puedan hacer directamente su selección.

Si el cliente lo demanda y los planes armados no lo satisfacen, éste puede solicitar a los profesionales que adecuen los catálogos a sus requerimientos particulares. Estas demandas pueden pasar por cuartos más amplios en detrimento de los estándar, un espacio adicional para almacenamiento, un escritorio o cuarto privado, un trastero con dimensiones especiales, o un espacio en el garaje para dos coches, entre tantas otras peticiones.

En una época de “vacas flacas” de nuestra economía y de la capacidad de ahorro destinado a la construcción y acondicionamiento de la vivienda, no es secundario destacar que si uno se encarga del trabajo de construcción de su propia casa, puede ahorrarse entre un 15% y un 40% de los costos de construcción. Sin embargo, el aspecto contraproducente de esta decisión es que la falta de conocimientos y experiencia del propietario, en relación a las tareas que decidió acometer, puede generar un gasto imprevisto en concepto de asesoramiento y asistencia externa directa.

Considerando esta posibilidad, la recomendación más oportuna que se puede realizar, es que para lanzarse de forma independiente a la construcción de la casa propia, se deben tener los conocimientos suficientes, de tal modo que las ansias de ahorro no se conviertan en más gastos de los previstos.

Igualmente, y para no desmoralizar a ningún propietario voluntarioso, es preciso remarcar que se puede ahorrar una importante suma, si se cuenta con habilidades específicas como la pintura, las tareas manuales , la carpintería, la plomería, el diseño de mobiliario interior, o la instalación de aparatos eléctricos. La posibilidad de evitar el gasto que implica el manejo de uno o varios de estos oficios, se traduce en un ahorro del que muchas veces no somos del todo conscientes. Y además, las fuentes de ahorro no se agotan en el conocimiento de oficios, ya que el manejo de ciertas herramientas y el conocimiento de algunos materiales, contribuyen en buena medida a evitar la sangría de ahorros destinados a las distintas facetas de construcción.

Más allá de que las cuentas nos favorezcan cuando nos sentamos a evaluar el nivel de ahorro, el tiempo de conclusión de las obras también es un factor en el que tendremos que pensar. La estructura de la casa puede construirse relativamente rápido, pero no así los interiores de la misma, que llevará más tiempo debido a la gran cantidad de detalles e instalaciones que la componen. El interior acarrea muchas selecciones (pintura de decenas de paredes, baldosas, azulejos del baño, instalaciones de servicios obligatorias, útiles e instalaciones para la cocina, pisos, molduras, trabajos en madera etc)

Es por todo lo señalado que la planificación de la construcción y el diseño de nuestra vivienda, no podrá pasar por alto la búsqueda de equilibrio entre el ahorro posible y el tiempo de conclusión de los trabajos.

 

Franco Maiolini Sánchez

 

 

Fuente foto 1: (puertosantander.es)

Fuente foto 2: (arqhys.com)

No todo está perdido: facilidades para la adquisición de gruas

Aunque en muchas ciudades españolas no se vean masivamente como en años anteriores, para muchos analistas del sector de la construcción es cuestión de tiempo para que se vuelvan a visualizar muy por encima de nuestras ventanas.

Desde su misma concepción, las grúas son estructuras indispensables para desarrollar cualquier proyecto constructivo y arquitectónico de gran calado. Nos referimos a un material esencial para edificar grandes infraestructuras, ya no sólo complejos habitacionales, edificios o centros industriales y de oficinas, sino también puentes, túneles de montaña y monumentos.

Es inevitable preguntarse: ¿Qué sería del mundo de las grandes construcciones si no fuese por las grúas?

Ante la crisis del ladrillo que azota la península y el alto costo de las grúas, las empresas de esta imponente maquinaria, que ha evolucionado y recorrido el mismo camino que las constructoras, han decidido poner en práctica nuevas iniciativas en conjunto. Estas iniciativas contemplan acciones como la posibilidad de alquilar y mantener dichas grúas para que las constructoras no tengan que desembolsar grandes sumas.

Estas facilidades otorgadas por parte de las empresas de grúas, han sido recibidas con gran satisfacción por parte de las constructoras, que han visto cómo un sector industrial “hermano” les está tendiendo una mano. Y tan importante fue esta mano, que otras empresas dedicadas a la fabricación y venta de maquinaria y materiales de construcción, decidieron copiar el mismo procedimiento. La implementación de este sistema ha hecho que hoy en día, esta forma de adquisición de maquinaria tan esencial como las grúas,  sea más frecuente que las adquisiciones en propiedad.

En general, las grandes empresas de construcción pueden comprar sus grúas, ya que nunca dejarán de usarlas, ya que contribuyen significativamente en sus trabajos, pero para las pequeñas empresas es prácticamente imposible adquirir una grúa, básicamente por su alto coste. En referencia a esto último, la alternativa de poder alquilar grúas representa para muchas compañías pequeñas, nada más y nada menos que la posibilidad de poder trabajar y ampliar sus chances de negocio.

Concretamente podemos distinguir tres tipos de grúas:

*Grúas fijas o torre: como su nombre lo indica, son moles que se instalan en un lugar determinado mediante su agarre a la superficie, o a un soporte anclado en la misma. Las grúas fijas suelen ser torre. Por ejemplo, si consideramos que una estructura alta se está construyendo en el mismo sitio de construcción, tendría que tener sin objeciones una grúa torre. Toda grúa se utiliza en el levantamiento de grandes pesos, pero las grúas torre ofrecen la ventaja adicional de levantamiento de pesas a lugares muy altos

*Grúas de raíles o elevadas: se colocan sobre el techo de la construcción emplazada sobre unos raíles que permiten su desplazamiento de forma limitada.

*Grúas dinámicas: cumplen su función sobre soportes móviles en la superficie; estos soportes son conducidos por un vehículo a motor, permitiendo un desplazamiento a voluntad y casi ilimitado por parte del obrero que las dirige. La peor desventaja de este tipo de grúas es que tienen bastante inestabilidad, por lo que exigen cuidadosas precauciones respecto al peso con el que se trabaja.

 

Franco Maiolini Sánchez

 

 

Fuente foto 1: (puestaenobra.blogspot.com)

Fuente foto 2: (genuardis.net)

Los hogares requieren algo más

Me ha tocado. A unos les cae en suerte una discoteca en los bajos del edificio, tocándoles los… bajos de las canciones y haciéndoles temblar los… bajos de la cama de modo que acaban por desear por agarrar al dueño de la discoteca por los… bajos del edificio y propinarle una buena patada en los… Se me ha acabado el ingenio.

A unos les toca, digo, una discoteca, a otros un hijo tonto y a otros un coche que les falla más que  una escopeta de una feria de la estafa, el timo y las actividades bancarias. Y a mí me ha tocado la cruz de mi vecino.

Es que desde primera hora, oye: se levanta a las siete y media (¿a dónde va si no sale al trabajo hasta las once? Lo suyo es vicio y ganas de molestar) y pone en la radio un programa de música dance, lo que me lleva a preguntarme qué cerebro desquiciado se pone esa música nada más levantarse. Luego, hasta que se va, todo son portazos, golpes y… ¿maullidos?, ¿chillidos?, ¿¡barritos!? Pero si no se pueden tener mascotas en el edificio.

Pasión por el ruido

El caso es que la situación se vuelve intolerable cuando regresa, sobre las ocho de la tarde y se pone a ver la tele a un volumen por encima de lo preapocalíptico. Que las trompetas del Apocalipsis van a parecer leves susurros al lado su televisión, quiero decir.

Y yo, que llevo todo el día delante del ordenador escribiendo y que a esas horas ya tengo la capacidad de concentración de un grillo hiperactivo, me planteo si meterle a ese tipo la cabeza dentro de un altavoz y poner a Julio José Iglesias a todo volumen estará muy mal visto por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.

Soluciones menos traumáticas

Por si acaso no lo comprenden en esos mundos civilizados donde estos vecinos no ocurren, me he planteado otras posibilidades menos violentas. Y una de ellas es la de ejercer mi inalienable derecho a la pataleta:

¡Qué enorme verdad la de que las construcciones contemporáneas no valen ni la cuarta parte de lo que valían las antiguas! De acuerdo, parezco el Abuelo Cebolleta quejándose y protestando delante de una obra, pero, chico, es lo que hay. Y prefiero eso a probar la resistencia de los ladrillos de la pared medianera con el cráneo de mi vecino.

Un hogar no puede fabricarse en serie

El caso es que con tantas prisas por ver los edificios construidos, rematados y vendidos, hemos convertido los pisos en un producto que se hace en serie, sin tener en cuenta qué pueden necesitar quienes se endeuden de por vida por el derecho de habitarlos.

Y una de esas necesidades puede ser el silencio que antes se conseguía con unas gruesas paredes de piedra y que hoy por hoy puede lograrse mediante el uso de materiales apropiados. Pero, claro, para eso hay que recordar que el ladrillo es el material con el que se levantan paredes. Los hogares requieren algo más.